martes, 8 de abril de 2014

Reflexión 5: Evaluación.

          


           Llegados a este punto, no toca evaluar. En el sistema educativo tenemos a nuestro alcance infinidad de herramientas para llevar a cabo un sistema de evaluación, tales como las rúbrica, cuestionarios, eportfolios, badges... unos más objetivos que otros. Es dificil tarea la de asignar un valor numérico a cada alumno, y por ello tenemos que establecer unos criterior objetivos, comunes para todos y cada uno, y otros más subjetivos que nos permita complementar a los primeros.
     



    Este es el momento de la evaluación formal, que implica elegir una estrategia específica para indagar si los estudiantes han aprendido: puede escoger un examen breve o uno extenso, con preguntas de respuesta múltiple, o de respuesta abierta; tal vez decida hacer una interrogación oral o un trabajo por grupos; quizás les permita usar libros o les exija absoluto silencio; en fin, tiene una gama muy amplia de posibilidades para confrontar el aprendizaje. Luego llevará a su casa un gran volumen de papeles para corregir, porque no da sus clases a un solo grupo sino a varios, de tal manera que es posible que en una semana tenga que revisar muchas pruebas. Mientras lee las respuestas de los estudiantes puede sentir una gran satisfacción porque la mayoría ha dado buenos resultados, o puede sentir la preocupación de que el tema que está verificando no ha sido comprendido por la mayoría.

           En este contexto siempre quedará la duda o el debate abierto de decidir por una evaluación convencional , clasificar a las personas en función de la puntuación alcanzada en el test, o por contra llevar a cabo nuevos modelos de evaluación auténtica, evaluar el nivel de desarrollo de la habilidad a través de la actuación manifestada.

Reflexión 4: El Video como material Didáctico

             El uso de las nuevas tecnologías y las nuevas y cabiantes formas de comunicación hacen del video una herramienta o mas bien un material didáctico bastante atractivo, ya que facilita el proceso de aprendizaje y la construcción del conocimento ya que el uso de imágenes y sonidos son significativamentes mas didácticos y lo retenemos mejor en la mente que un conjunto largo de palabras y frases.

             De manera gráfica podemos acceder a un verdadero simulador práctico de la materia o contenido que pretendemos enseñar, sirviendonos siempre como apoyo a una explicación teórico-práctica. De esta forma se pretende "enganchar" al alumno a la explicación y al contenido que se pretende impartir, ya que lo hace más atractivo aún si el alumno ve de marera gráfica lo que se está explicando. Ejemplos de ello, y como ejercicio práctico, podemos proyectar un fragmento de una pelicula que trate del tema en cuestión y a partir de ahí hacer un análisis de la misma apoyandonos en un contenido teórico.



                  El vídeo-apoyo es un conjunto de imágenes que sirven para ilustrar el discurso verbal del profesor. Sería el equivalente a las diapositivas de apoyo, pero en el caso del vídeo-apoyo se trabaja con imágenes en movimiento. Es especialmente indicado para sacar provecho de las vídeo-lecciones inadecuadas; por ejemplo, porque son excesivamente discursivas, porque tienen un exceso de lenguaje verbal o porque este lenguaje no se adecua a las imágenes o al nivel de comprensión de los alumnos.

                      El vídeo-apoyo no aprovecha las posibilidades expresivas del lenguaje audiovisual; de hecho, asume su condición de lenguaje verbal ilustrado con imágenes. Pero tiene algunas ventajas: permite adaptar el discurso del profesor al nivel de comprensión de los alumnos o a su situación en un momento dado; mediante su uso puede suscitarse la participación de los alumnos durante el visionado; puede ponese directamente en manos de los alumnos, para que ilustren su propia exposición oral... Por otra parte, el vídeo-apoyo puede emplearse también cumpliendo diversas funciones didácticas: con una función informativa, motivadora, evaluativa o investigadora.